A mi amigo Antonio Reyna Navarro

 

Los poetas no sabían

cuando escribieron sus letras

que una voz inigualable

les daría vida y fuerza.

 

Por los rincones del arte,

él plasma con su presencia

todo el color de los versos

que en los poemas se encierra.

 

Se adentra en el personaje,

se viste de pana y seda

su voz, redonda y  madura

como un fruto de su huerta.

 

Que si generosa en frutos

ha sido siempre su tierra,

generosa ha sido en hombres

que por bandera la llevan.

És un luchador constante

y al tiempo no le da tregua

para enriquecer su espíritu

que de versos se alimenta.

 

En Caravaca nacíó,

y no hay en España entera,

otro murciano que lleve

su Cruz con tanta nobleza.

 

De la tierra en que nació,

la heréncia en su sangre lleva,

y donde quiera que va

de Murcia se enseñorea.

 

En deuda estaba contigo

pero cumpli mi promesa,

con estos sencillos versos,

hoy he pagado mi deuda.

 

 

Mercedes Garcia Canalejas

8 de Octubre de 2001